Día 16(primera parte):
Hemos estado durmiendo todo el día, y
sorprendentemente nadie se ha dado cuenta de que faltamos(o simplemente como
que pasan un poco).
Miro a mi alrededor, y veo a Hunter
dormido, así que no resisto la tentación y le recorro el rostro con la yema de
mis dedos. Justo cuando estoy tocando sus labios, sus ojos se abren de golpe, y
primero me observan perdidos, hasta que una sonrisa se le extiende por el
rostro.
-A los chicos nos encanta cuando una
chica les acosa mientras duermen, ¿lo sabías?-me dice.
-Sí, pues conmigo no te hartas-.le
respondo.
-Oye, creo que debería curarte las
heridas-.
-Lo mismo digo-me dice besándome la
frente.
-Creo que podría quedarme aquí para
siempre-.suspiro.
Me sonríe, y nos convertimos en un mar
de besos y caricias, hasta que llaman a la puerta y nos cortan el rollo. Rápido
y corriendo, Hunter se esconde debajo de la cama y yo me pongo la ropa seca,
mientras me dirijo a la puerta.
-Oye Mara, siempre recibes a la gente
con esa cara de cabreada, ¿o es una costumbre?-me dice el desaparecido Robin.
-Cállate y di lo que tengas que decir
imbécil.-le corto. Estoy tan feliz que ni me irrita su comentario.
-Vale, vale. Sólo quería decirte que
Sheila sigue sin aparecer, y creemos que la han secuestrado. Tienes permiso
para volver a salir de la cabaña, y por cierto, la próxima vez que tu primo se
esconda mejor, porque le veo debajo de tu cama perfectamente.-y tras decir
esto, se va.
Cierro la puerta, y llamo a Hunter. Nos
vestimos, y en el preciso momento en que me pongo las calzonas entran los
demás.
-Vale hola chicos no vamos a preguntar
sobre lo que pasó anoche en la taberna, pero tenemos que trazar un plan antes
de que vengan a por nosotros los malos-.nos dice el sargento de mi hermano.
-Vale listillo. Pero Robin no vien….-
-Sí, aquí estoy- nos dice, llevando
consigo un montón de mapas y cosas parecidas a amuletos.
-Vale. Seamos sinceros, estamos metidos
en un puto lío.-suelta mi hermana Sophie.
-Bueno, es verdad que no sabemos dónde
está Sheila, ni dónde encontrar al que la ha cogido, pero estamos casi seguros
que la tiene el Nigromante.-nos dice Robin.
-Dicho esto, ¿cuál es el plan?-pregunta
Hunter.
-Os lo voy a decir claro: tenemos que
entrenar mañanas, tardes y noches; incluso cuando estemos soñando debemos
entrenar. No valen las quejas, dolores o pasatiempos. Vamos a dedicar todo
nuestro tiempo hasta que rescatemos a Sheila y vea a ese hijo de puta muerto y
enterrado, ¿estamos?-nos dice Robin sin ninguna pizca de remordimiento en la
voz. La verdad es que no estamos acostumbrados a verlo así tan serio y
generalísimo, aunque ahora entiendo porque lo llaman el hijo del titán.
Absoluto silencio se respira en la
cabaña, hasta que lo rompo:
-Bueno vale, yo me apunto; no pienso
volver al presente sin Sheila, por muchos brujos que tenga que matar. ¿Quién
más se apunta?-pregunto.
-Donde vayas tú voy yo. Parece mentira
que todavía no lo sepas.- me dice Hunter y a continuación para sorpresa de
todos, me coge de la mano y me da un apretón.
-Sin nosotros no sé qué harías sola
hermanita, así que sí, estamos dentro.-dicen John y Sophie.
-¿Helena, Floreen?-pregunto.
-Yo….sólo espero que no tenga que matar
a mucha gente.- nos dice Helena.
-¿Cuándo empezamos?-pregunta Floreen.
-Vale, pues decidido. Descansad bien
esta noche y coged fuerzas, porque las vais a necesitar para mañana que empieza
el entrenamiento intensivo.-nos dice Robin.
Bueno, así que al parecer a partir de
mañana nos toca el sufrimiento.
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