Día 13:
Ya va a hacer casi 2 semanas desde que llegamos a este lugar asqueroso. Va
a hacer 2 días desde mi discusión con Hunter y con Sheila. Ah, casi se me
olvidaba, y de mi bochorno con Logan...
-¿Mara? Tierra llamando a Mara…-dice Helena.
-¿¿Ummm??A, si, perdona, es que hoy estoy un poco distraída-.
-Sí, y ayer, y antesdeayer; ¿pero se puede saber qué te pasa?-me pregunta
preocupada Helena, mientras intenta hacer un dibujo y besar a Steven al mismo tiempo.
-La verdad, me resulta un poco incomodo hablar contigo y con tu canalizador
salido delante, de mis cosas personales, y subrayo lo de personales-.replico.
-Oye, aquí sin faltar al respeto, que yo no voy diciendo por ahí que eres
una chula-.y tras decir esto, se larga diciendo una retahíla de palabras
antiguas que no entendería ni mi abuela, pero por su entonación, sospecho que
son insultos poco amistosos.
-Anda, mira por donde, no me sorprende, otro más a la lista de los que
están enfadados conmigo. Bien…-. Le digo sin mucho ánimo a Helena.
-Espera, ¿quién más se ha enfadado contigo? ¿A quién tengo que pegar,
Mara?-me dice toda seria Helena.
Menos mal que ni Helena ni Floreen no se han enfadado conmigo todavía…no sé
qué haría si ellas también me dejan, sinceramente.
-Si te cuento un secreto, no se lo puedes contar a nadie, ¿me oyes? A
nadie-le digo.
-Oye, ¿pero por quién me has tomado?- me dice toda escandalizada.
-Vale, vale. El caso es que…-(se lo cuento todo)
-¿¿¡¡QUÉE!!??-grita Helena.
-Grita más Helena, que si ya era un secreto colectivo, ahora lo va a saber
todo el campamento.-suspiro.
-Pero, ¿es que tú no sabías que Sheila estuvo saliendo con Hunter hace 2
años?-.me dice Helena.
-¡¡¡¿¿¿QUÉÉÉE???!!!-ahora me toca a mi flipar.
-¡OH NO, OLVIDA LO QUE HE DICHO! Sheila nos hizo prometer que no te
diríamos nada…-se desespera Helena.
-Oooh, no, ni de coña. Ahora me vas a contar todo eso.-le exijo.
-Pero no le digas nada a Sheila, por favor, porque me arrancaría la cabeza
y la usaría para…-
-Vale, vale. Te lo prometo, puedes confiar en mí, como siempre-. le
respondo.
-Bueno, el caso es que empezaron a salir hace como 2 años más o menos,
cuando tú estuviste de vacaciones en Indiana.-me explica.
-Y, ¿cómo…?-
-Eh, no me interrumpas. El caso es que salieron, se enrollaron esas 3
semanas, y cuando tú volviste lo dejaron; según ellos, para que no os resultara
incómodo. Aunque ahora que lo pienso, y si es cierto que Hunter está por ti…-
-Vale, vale, ya lo pillo. Pero no entiendo porque me odia tanto Sheila…-
-¿Qué corta estás hoy, no? Sheila te culpa por su desastrosa relación (si
es que a eso se le podía llamar relación), ya que Hunter y ella rompieron por
tu culpa.-
-Vale, creo que tengo demasiado que asimilar-.le corto.
-Pero si no te he contado como empezaron…-
-Me da igual, ¿seguimos practicando hechizos?-exploto.
-Tú estás celosa, a mí no me engañas.-me dice riéndose.
-Vale, estoy celosa. ¿Estás contenta?-.le grito.
En ese momento, antes de que pueda ‘’mejorar todavía más mi mañana, ’’
entra Steven corriendo y nos dice:
-Robin ha convocado una sesión de entrenamiento urgente, y tenemos que ir
todos los novatos ahora mismo-.
En ese instante se me olvidan todos los problemas y celos que tengo, porque
me toca otra cosa peor: tendré que besar de nuevo a Hunter.
(10 minutos más tarde):
-Os he llamado a todos los presentes aquí, porque una aldea cercana a esta
ha sido atacada por el nigromante hace 4 días. Así que tengo que prepararos
antes de que vuelva a atacar. Empecemos por lo difícil. Mara, empieza hoy tú.-me
dice Robin.
Me quedo mirando fijamente a Hunter, que tiene unas ojeras gigantescas, que
hacen que parezca que tiene sombra de ojos. Ni siquiera me mira, y Sheila me
lanza unas miradas asesinas que hacen que me recorran escalofríos por todo el
cuerpo. Asique gracias a mi gran inteligencia, no se me ocurre otra cosa que
decir que:
-Esto…yo…no puedo-.y me voy corriendo (bien, Mara bien…).
Al llegar la noche, alguien llama a la puerta de la cabaña, pero en vez de
ir a abrir, no me muevo, si no que me acurruco más aún (si eso es posible), y
me tapo la cara con la sábana.
-Mara, oye, se lo que te pasa, me lo ha contado Helena. Anda por favor,
déjame entrar-dice Robin desde la puerta.
-¡Déjame en paz!-le grito con la voz amortiguada por las sábanas.
-Oh, venga Mara, no seas así. Voy a entrar aunque no quieras, y además, no
te puedes tirar todo el día aquí auto compadeciéndote de ti misma. Tarde o
temprano tendrás que salir, y tenemos que seguir practicando para el combate.-
Ahí fue cuando yo reaccioné:
-Espera, espera. ¿Qué acabas de decir? ¿Qué nos preparemos para el combate?
¿De qué combate hablas?-
-Mira, no te voy a mentir; aparte del ataque de la aldea, Marcus vio al
nigromante quemando las afueras, y hablando con un demonio negro como la noche,
con alas rojas. ¿No te suena de nada?-
-¿Porqué me iba a sonar eso? Y, por cierto, ¿qué hacía Marcus allí?-
-Estaba en una misión de reconocimiento, pero eso no importa, lo que
importa es que no me gustan que me mientan, y si descubro que conocías a ese demonio…bueno,
creo que te lo puedes imaginar-.me dice sonriéndome y se va, quedándome
encerrada con llave, el cacho…bueno, mejor me callo.