viernes, 7 de agosto de 2015

PODERES COMPARTIDOS EN BUSCA DEL PRIMER AMOR

Día 7:

Anoche dormí como un tronco en la cabaña del árbol (así llaman a mi habitación en el campamento).
Cuando empezó a anochecer, Hunter y yo nos levantamos de la hierba donde nos habíamos estado besando toda la tarde, para irnos a casa, con la promesa de que de momento, lo mantendríamos en secreto.
Cuando llegamos a la cabaña, Robin ya les había contado más cosas a mi hermana que a mí sobre nuestros poderes; ¡estaban cogidos de la mano!
La verdad es que son tal para cual; los dos son unos creídos y juntos no molestan a nadie, así que tengo vía libre con Hunter.
Resulta que descendemos de la primera dinastía que fundó este reino, de la que no se recuerda el nombre de lo antigua que es. Dice la profecía, que la chica con su gota astral vendrá de otro tiempo, acompañada por sus amigos y su canalizador, para emprender una aventura en la que derrotarán al brujo nigromante consiguiendo despertar sus poderes.
Tenemos entre mi hermana y yo el poder más antiguo que existe en este mundo: transformar la energía en armas. Todavía no sé qué significa eso, pero Robin dice que para sacar nuestro poder de dentro, tenemos que tener canalizadores; de eso se trataba el beso suyo: saber si era mi canalizador. Resulta que es el poder de Robin. Dice que Hunter y John también lo tienen, pero que sólo puede ser canalizador de una transformadora. Así que mi hermana tiene de canalizador a Robin; Floreen, a John (sorprendentemente), y yo, ¡a Hunter!
Nos dijo anoche que hoy empezaba nuestro entrenamiento.

Creo que estamos todos muy nerviosos, menos Sophia, que sigue a Robin como un perrito faldero a todas partes. Parece que está en su salsa.
-Haber, para empezar, tenéis que saber 2 cosas básicas: la primera, que el canalizador encuentra a su transformadora en su pareja; la segunda, que su poder se activa sólo si se besa al canalizador.-me quedo recta, como una estatua, y miro a Hunter, que me sonríe cogido de mi mano. Sin darme cuenta, yo también sonrío.
Helena tiene el poder de transformar sus dibujos en cosas con vida, así que de canalizador tiene a un chico muy guapo (me parece que es amigo de Marcus), llamado Steven: pelo negro y ojos color oro viejo; no está nada mal.
Floreen, tiene el poder de transformar su voz en un arma: cuando canta, las notas se dibujan en el aire como cuchillas de colores; y Sheila, el poder de crear tifones, en resumidas cuentas, controla el aire. Su canalizador es un ex - transformador de la energía del agua. Por lo visto, es el único que puede cambiar de bando. Creo que se llama Logan (tiene el pelo y los ojos azules).
Somos el nuevo club de superhéroes de Marvel. Sólo nos falta Nick Furia. Ah, espera pero si tenemos a Marcus, para qué lo queremos.



El primero en probar su poder es Robin; atrae a mi hermana hacia su boca y la besa como si se la fuera a comer. En el mismo momento en que sus labios tocan a mi hermana, Sophia empieza a desprender chispas de todos los colores, Robin se separa de ella, y empieza a dejar fluir su poder: pone las manos en la hierba, y las chispas se convierten en venas que van hasta las ramas de los árboles, que empiezan a  crecer hacia abajo, afilándose en las puntas, hasta que las ramas se rompen y dejan caer lanzas perfectamente talladas.
-¡Mola!-dice mi hermano.
-Vale, tu turno, Mara.-me dice con una sonrisa maliciosa Robin.
Hunter me mira, preguntándome si estoy lista. Asiento y me besa lentamente al principio; como ve que no pasa nada, aparte de la risa de mi hermana, me aprieta contra su pecho y aumenta la intensidad del beso; respiro su aroma y él enreda sus dedos en mi larga melena, mientras empiezo a sentir la energía que crece en mi interior, empujando por salir. Le rodeo el cuello con mis brazos, y me aprieto todavía más contra él. Cuando acabamos de besarnos, abrimos los ojos lentamente y nos miramos; me pierdo en si profunda mirada verdosa, que parece contener el bosque y el océano juntos. Me acerca su cara a la mía, creo que me va a besar de nuevo, pero me susurra al oído: mira lo que puedes hacer.
Me giro en ese momento, y ahogo una exclamación de sorpresa; nos rodea un círculo de fuego, lleno de símbolos arcanos, en los que se encuentran espadas clavadas; pero no son espadas corrientes: están hechas de un acero que brilla de distintos colores.
Cojo una, que se enciende al contacto de mi mano, de un verde intenso, y empieza a arder el filo de la hoja, como si fuera una bengala.
-Hala, ya tenemos espadas nuevas.-dice Hunter, todo sonrisas.
Nadie dice nada. Hasta a mi hermana la he quedado sin palabras.
-Y son nada más y menos que espadas mágicas de las montañas del oeste; increíble Hunter, me vas a tener que enseñar a besar así.-le dice Robin, guiñándole un ojo, y consiguiendo que nos pongamos colorados como tomates.
Ahora le toca el turno a Helena; el chico que le ha tocado de canalizador le susurra algo al oído, consiguiendo una bonita bofetada por parte de Helena, que exclama:
-¿Me cambias el canalizador? Es que este está un poco salido.-le implora a Robin.
-Helena, por si te no te has dado cuenta, no somos cromos de fútbol.-le dice John.
-Vale, vale.-le dice mitad resignada mitad indignada Helena.
El tal Steven, que está de espaldas a ella, la coge de la mano, le pega un tirón y la atrae hacia su boca, mientras Robin le acerca el bloc de dibujo y los lápices. La verdad, sea dicha; al final le gustó, le gustó mucho, tanto a Helena como a Steven.
Steven se separó de ella al tiempo que le susurraba otra vez al oído y le pasaba el bloc y el carboncillo. Helena se puso a dibujar con los ojos fijos en el cuadernillo, hasta que al cabo de un rato, nos muestra lo que ha dibujado: un tigre de bengala.
Deja el bloc bocarriba en el suelo, y se sienta enfrente de él; pone las manos en el suelo, que empieza a oscurecerse hasta que adquiere el color de la sangre, llega al dibujo, que se ilumina tanto que tenemos que apartar la vista; cuando volvemos a mirar, nos encontramos a Helena y a Steven haciéndole carantoñas al tigre, que me pasa una cabeza. Más que un tigre parece uno de los lobos huargo de juego de tronos.
-¿Qué nombre le vas a poner, Helena?-le pregunto mientras acaricio su sedoso pelaje.
-La voy a llamar Cleopatra.-me dice sonriente.
Como si le hubiera leído la mente, Cleopatra le lame la cara con su gran lengua, dejándola como si se acabara de duchar, Steven se sube a su lomo pardo y le da la mano a Helena, que no duda  ni un momento en cogérsela. Cleo (como todos la llamamos), se pone a dos patas, como los caballos cundo se encabritan, ruge y se pone a correr por todo el bosque.
Floreen besa sin previo aviso a un ‘’sorprendido’’ John, que la agarra por la espalda y la atrae hacia él. Cuando acaban de besarse, Floreen se aparta de él, nos hace una seña para que nos escondamos también, y empieza a gritar tan fuerte que creo que me van a explotar los tímpanos. Cuando salimos de nuestros escondites, Floreen se encuentra enfrente de un árbol acuchillado por letras de un color fucsia intenso. Forman la palabra: ¡Aaaaahhhh!
Le toca el turno a Sheila, que agarra a Logan por la pechera de la camisa, mientras él le coge la cara con las manos, y la besa dulcemente.
Entre ellos dos, desprenden chispas de colores azules y violetas, creando un viento que, al cabo de un rato, se transforma en un tifón sin precedentes.
Cuando se separan, del tifón tan sólo queda una lluvia fuerte por todo el pueblo.
Nos reímos todos como si estuviéramos drogados, mientras Robin nos dice que por hoy no está nada mal, y que nos vayamos a dormir.
-Mañana vamos a practicar con el poder de Helena. Los demás podéis tomaros el día libre.-nos dice.
En ese momento sonrío como una boba a Hunter, al que la brillan tanto o más los ojos como a mí.
Quedamos para dar una vuelta por el pueblo, nosotros dos solos.
Estoy impaciente, creo que esta noche no podré dormir.






No hay comentarios:

Publicar un comentario