lunes, 19 de enero de 2015

PODERES COMPARTIDOS : EN BUSCA DEL PRIMER AMOR (tercera subida)

Día 3:
Al despertarme me doy cuenta de que es real, y no es un sueño.
Cuando me levanto de la cama, voy al tocador del centro de la habitación (que parece más bien un mueble del renacimiento, como los que tiene tía Selby en su casa), y  me lavo la cara. El agua está fría. Me doy la vuelta y observo mi habitación (cabe destacar que es individual; gracias, Hunter): el tocador, la cama echa de paja y madera, la mesilla, una silla…Espera, ¡¡en mi silla hay un chico, y me mira fijamente!!
Parece uno de esos chicos de los anuncios como los de cazadores de sombras, o chicos por el estilo, que los miras y piensas: Ay, dios mío, que buenos están… Pero sabes que nunca saldrían como chicas como tú, porque yo, soy de esas como los chicos te llaman, del montón: pelo castaño oscuro y ojos marrones, aunque hasta hace poco los ojos me han cambiado, ahora son color avellana, con puntitos dorados. Parecen los ojos de mi gato pardo.     
El caso es que hay un chico de mi edad con los ojos grises oscuros, del color de los guijarros del río y pelirrojo (parecido a mi primo en constitución), mirándome fijamente, de arriba abajo, como el guardia a Floreen, y acabo de darme cuenta de por qué: anoche me debí de cambiar, y, literalmente, ¡¡estoy en bragas!!(Dato subliminal: de encaje rosa).
Hola, guapa, ¿cómo lo llevas?- me dice.
¿¿Perdona??-(parece mentira, es como salido de una peli)
Ah, claro, lo siento, no me he presentado, soy Robin.-me dice riéndose:-¿deberías ponerte más ropa, sabes? No está bien ir por ahí exhibiéndose, aunque no están mal las vistas-(me vuelve a comer con la mirada).
¡¡¡ME DERRITO!!!(Pero estoy enfadada igualmente)
¡Pero si eres tú el que entra a hurtadillas en mi habitación en plena noche!-exclamo.
Levanta las manos en alto, sin perder esa sonrisa, con la que seguro que se las gana a todas, y me dice:
-en eso tienes razón; por cierto, roncas.-
-¡¡Cómo dices!!-
-Digo que roncas, guapa.-
¡¡Lárgate!!-digo enfadada de verdad. Se le borra la sonrisa de la cara, y me dice serio:
-Vale, vale, pero si me voy, no podréis ni tu novio ni tú salir de aquí, sólo vuestros  amigos.-
Podría haber preguntado cualquier otra cosa, como si podíamos salir de aquí, pero le pregunto:
-¿Mi novio?-
-Sí, ese chico que te sigue a todos lados y tiene los ojos verdes.-me explica.
Aaahhh…Te refieres a Hunter…Es mi primo, por cierto.-me apoyo en el respaldo de la mesilla, lo más lejos posible de Robin, y me quedo mirándole.
-Pues no lo parece, precisamente; cualquiera diría que está colado por ti desde hace mucho tiempo, y te traería la luna si tú se lo pidieses.-me apunta con el dedo.
-Oye, te agradezco tus observaciones, pero creo que estábamos hablando de cómo podemos salir de aquí.- (¿¿Hunter, enamorado de mi??)Cada vez estoy más confusa.
-Sí, veras…-empieza a rebuscar entre sus pantalones, y al cabo de un rato saca un mapa y me empieza a explicar, pero de repente, se abre la puerta de la habitación, y….
-¿Mara, te apetece desayunar conmig…-¡es Hunter!
Se queda parado como una estatua, y observa receloso como un león a punto de saltar sobre su presa a Robin, mientras este se ríe en nuestras caras, y me dice:
-¿No ves como está colado por ti? Bueno, yo ya me voy. Si quieres saber cómo encontrarme, ve a la parte norte del bosque y pregunta por el hijo del titán, guapa.-Me guiña un ojo, y salta por la ventana, justo antes de que Hunter se abalance contra él hecho una furia (nunca lo había visto así, rojo como un tomate).
-¿Quién era ese,… Mara?-me pregunta Hunter, después de decirle  a Robin de todo menos bonito, se me queda mirando, como Robin, pero se pone muy nervioso y me pregunta:
-¿Dond…donde está tu ropa?, ¿qué habéis estado haciendo…?-
Yo también me pongo colorada, tanto que cuando me miro en el espejo del tocador, parece que está a punto de explotarme la cabeza, me intento serenar, cojo una gran bocanada de aire y le explico todo, excepto lo de que me ha dicho que está enamorado de mí. Cuando acabo no sabe qué decir, excepto por:


-Bueno, si quiere que vayas, no pienso permitir que vayas sola, en ese bosque te puede pasar cualquier cosa…-
Ahora entiendo a lo que se refiere Hunter, ahora lo puedo ver con claridad, cómo me mira, se sonroja, me protege…Me quiere.
-Espera, que antes me visto y nos vamos a desayunar, ¿te parece? Además, esto tenemos que hablarlo con los demás.-Le digo.
-Sí, claro…-Se interrumpe y se me vuelve a quedar mirando como embelesado, mientras me visto. Esa mirada me produce escalofríos, pero a la vez, cuando la mirada desaparece al ponerme la camiseta, me da pena.
Cuando desayunamos en la taberna que hay detrás de la posada, no podía dejar de pensar en lo que me había dicho Robin y en los sentimientos que albergaba mi corazón; porque, en Hunter ya había pensado, mucho tiempo atrás, pero me tomaba la cosa a broma, porque claro, es que es mi primo. Pero por otro lado luego estaba el chico misterioso, que, por una razón u otra, no podía dejar de soñar despierta con él…
-Mara, ¿estás bien?-me mira preocupado Hunter.
No me había dado cuenta de que me había estado hablando hace mucho rato.
-Sí, sí. No te preocupes, es solo que todo esto es muy difícil de asimilar.-le digo.
-Tranquila no pasa nada. Lo superaremos todos juntos, ya verás.-me dice mientras me aparta un mechón de mi cara, con una caricia.
Me quedo sin respiración, y me aparto justo en el momento en el que Floreen, Sheila y Helena aparecen en la taberna, con mis hermanos.
-¡¡Qué hambre tenemos, por favor!!-dice Helena.
Yo sonrío, pero Hunter se le queda mirando, como si le hubiera fastidiado su aparición.
-Pues no sé vosotras, pero yo voy a poner música, que hace más de un día que no escucho otra cosa que los ronquidos de tus hermanos, Mara.-me dice Floreen. Para ella su vida gira en torno a la música; la música que no conozca Floreen, no la conoce nadie.
-¡Oyee!-dicen mis hermanos.
-¡¡Quieta!!Ni se te ocurra poner música.-dice Hunter
-Oye, ¿pero a ti que te pasa?- le contesta Floreen.
-Floreen, tía tiene razón. Te pueden acusar de brujería, y  acuérdate de cómo trataban a las brujas en la edad media.-le explico.
-Vale, pero me tienes que explicar que ha pasado en tu cuarto esta mañana, tía, que las paredes oyen.-me dice guiñándome un ojo.
Le mando una mirada asesina, diciéndole que lo deje estar, pero Hunter se me adelanta y les explica lo que ha pasado esta mañana.
Cuando termina de explicar todo, Sheila y Floreen exclaman a la vez:
-¡¡Nos lo tienes que presentar!!-
-¿Tendrá novia?-me pregunta Floreen.
-¡¡Floreen!!-exclamo.
-¡Tranqui, tranqui!; si lo quieres para ti sola sólo nos lo tienes que decir.-se ríen las dos.
Son las únicas que se ríen; Hunter, como podréis imaginar, no se ríe ni un pelo. Y me asusta, porque me gusta que haga eso. Ponerse celoso. Y, sin darme cuenta, sonrío.
-¡Se está riendo; Lo quiere para ella sola!-exclaman todas (para mi sorpresa, incluida mi hermana).
-¡Bueno, vale ya!, ¿no?-dice Hunter.
Todos se quedan callados y aprovecho para decir que Hunter y yo nos vamos al norte del bosque para preguntar por el hijo del titán.
Al final, todos aceptan (después de las quejas de Sheila y Floreen, porque quieren conocer a Robin), pero quedamos en que vamos mañana, hoy toca explorar la aldea.


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