Hunter y yo nos despedimos
de los otros, y nos quedamos solos de repente en la cabaña. En ese instante, se
produce un momento como decirlo, de tal tensión en el ambiente, que creo que el
corazón se me va a salir del pecho, y que Hunter lo está escuchando. Él tampoco
se mueve, sólo se le oye la respiración entrecortada.
De repente antes de que me
dé cuenta, me agarra por la cintura con una mano mientras con la otra me agarra
del pelo, y me besa de manera violenta, apretando los labios contra mi boca
como si fuera un muro y chocamos por un momento los dientes, provocando que
sienta calor en todas las partes de mi cuerpo. Nos vamos moviendo hacia la
esquina de la mesa, aparta los papeles de in manotazo y me sienta encima. Nos
seguimos besando por un buen rato, entremezclando nuestras respiraciones, hasta
que se separa para sacarse la camisa de un tirón y tirarla al suelo. Me quedo
mirando en sus ojos hasta que la vista se me va hacia su pecho y se me corta la
respiración (santos abdominales). Me agarra de las caderas y me arrastra hasta
el borde de la mesa, por lo que me abre las piernas con la rodilla y se acerca
tanto que envuelvo mis piernas alrededor suyo. Ahora ninguno de los dos
pensamos, sólo nos besamos más profundo, hasta que se nos corta la respiración
y paramos para quitarnos más ropa.
Seguimos explorando
nuestros cuerpos, tocándonos en lugares inexplorados anteriormente, como la
parte baja de la espalda o la parte superior de las costillas. Cuando Hunter
hace ademán de parar, le agarro del pelo y lo vuelvo a atraer hacia mi boca,
para morderle el labio inferior y tirar de él, provocando que ahogue un gemido.
-Joder Mara, debemos parar;
no creo que pueda controlarme más...-
-Cállate y llévame a la
cama-le suelto. Ya estoy harta del juego. Si tarde o temprano lo vamos a hacer,
¿para qué esperar a que nos maten? Para cuando me quedo en sujetador, Hunter ya
está hiperventilando igual que yo. Me bajo de la mesa, y nos movemos hacia la
cama sin romper contacto. Noto el borde de la cama, y me quedo de pie frente a
ella. Hunter se encuentra detrás de mí, y empieza a besarme y a chuparme el
cuello desde la clavícula hasta la base de la oreja, mientras sus manos vagan
sin rumbo por mi estómago desnudo provocando a mi piel de tal manera que arde
bajo su tacto. Después de que mis piernas flaqueen porque me muerde el lóbulo
de la oreja, me susurra:
-Antes de que nos acostemos
quiero que disfrutes tanto como yo de los preliminares.-
-Y en eso tienes tu mucha
experiencia, ¿no?-le contesto pegando mi cuerpo al suyo.
Descubriendo que su cuerpo
lo traiciona y no se puede controlar.
-Hombre la verdad es que se
me dan bien.- me dice, para acto seguido bajar sus dedos por mis brazos hasta
mis manos, haciendo mi piel de gallina, e instalándose después alrededor de mis
caderas.
-Quiero que sientas hasta
lo ultimo que te haga esta noche, para que no olvides que nadie te ama tanto
como yo lo hago.- me susurra mientras sigue esparciendo besos por la base de mi
cuello. Acto seguido, comienza a jugar con el elastico de mis braguitas, por lo
que me olvido de respirar por un momento y solo me concentro en su
tacto...
Me doy la vuelta, y lo
arrastro conmigo hacia abajo, agarrándolo de la cinturilla del pantalon(gracias
a dios que en este siglo todavia no existia la bragueta), y lo atraigo para que
quedemos uno encima del otro. Nos seguimos besando, hasta que desliza la mano
justo entre la abertura de mis muslos, haciendo que me estremezca y arquee la
espalda. Me quito en un nanosegundo el dichoso sujetador, por lo que la cara de
Hunter es un poema, y no pestañea hasta que me muevo y estamos piel con piel, y
esa es la mejor sensación que pude experimentar. Justo cuando se hecha encima
mía, tan solo con los calzoncillos puestos, y me agarra de los muslos para
estar más cerca de él, llaman a la puerta y nos cortan el rollo.
-Mara, ¿sigues despierta?
Soy Marcus, solo quería decirte que mañana no vais a practicar con la magia,
sino que teneis que pelear. Yo me encargaré de enseñarte a pegar duro.-me dice.
-Bien, gracias hasta
mañana.- le digo mientras le tapo la boca a Hunter que se esta riendo muchísimo.
-PFFF... ya sabia que era
demasiado raro que acabaramos lo que dejamos empezado el otro dia.- me dice,
mientras comienzo a reirme, y su cabeza cae sobre mi pecho, y nos quedamos
dormidos, yo en sus brazos y él practicamente encima de mi cuerpo, tapandonos
con las sabanas y agarrandome como si tuviese miedo de que me escape.
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