sábado, 3 de octubre de 2015

PODERES COMPARTIDOS EN BUSCA DEL PRIMER AMOR

DIA 16  (PARTE II):

Hunter y yo nos despedimos de los otros, y nos quedamos solos de repente en la cabaña. En ese instante, se produce un momento como decirlo, de tal tensión en el ambiente, que creo que el corazón se me va a salir del pecho, y que Hunter lo está escuchando. Él tampoco se mueve, sólo se le oye la respiración entrecortada.
De repente antes de que me dé cuenta, me agarra por la cintura con una mano mientras con la otra me agarra del pelo, y me besa de manera violenta, apretando los labios contra mi boca como si fuera un muro y chocamos por un momento los dientes, provocando que sienta calor en todas las partes de mi cuerpo. Nos vamos moviendo hacia la esquina de la mesa, aparta los papeles de in manotazo y me sienta encima. Nos seguimos besando por un buen rato, entremezclando nuestras respiraciones, hasta que se separa para sacarse la camisa de un tirón y tirarla al suelo. Me quedo mirando en sus ojos hasta que la vista se me va hacia su pecho y se me corta la respiración (santos abdominales). Me agarra de las caderas y me arrastra hasta el borde de la mesa, por lo que me abre las piernas con la rodilla y se acerca tanto que envuelvo mis piernas alrededor suyo. Ahora ninguno de los dos pensamos, sólo nos besamos más profundo, hasta que se nos corta la respiración y paramos para quitarnos más ropa.
Seguimos explorando nuestros cuerpos, tocándonos en lugares inexplorados anteriormente, como la parte baja de la espalda o la parte superior de las costillas. Cuando Hunter hace ademán de parar, le agarro del pelo y lo vuelvo a atraer hacia mi boca, para morderle el labio inferior y tirar de él, provocando que ahogue un gemido.
-Joder Mara, debemos parar; no creo que pueda controlarme más...-
-Cállate y llévame a la cama-le suelto. Ya estoy harta del juego. Si tarde o temprano lo vamos a hacer, ¿para qué esperar a que nos maten? Para cuando me quedo en sujetador, Hunter ya está hiperventilando igual que yo. Me bajo de la mesa, y nos movemos hacia la cama sin romper contacto. Noto el borde de la cama, y me quedo de pie frente a ella. Hunter se encuentra detrás de mí, y empieza a besarme y a chuparme el cuello desde la clavícula hasta la base de la oreja, mientras sus manos vagan sin rumbo por mi estómago desnudo provocando a mi piel de tal manera que arde bajo su tacto. Después de que mis piernas flaqueen porque me muerde el lóbulo de la oreja, me susurra:
-Antes de que nos acostemos quiero que disfrutes tanto como yo de los preliminares.-
-Y en eso tienes tu mucha experiencia, ¿no?-le contesto pegando mi cuerpo al suyo.
Descubriendo que su cuerpo lo traiciona y no se puede controlar.
-Hombre la verdad es que se me dan bien.- me dice, para acto seguido bajar sus dedos por mis brazos hasta mis manos, haciendo mi piel de gallina, e instalándose después alrededor de mis caderas.             
-Quiero que sientas hasta lo ultimo que te haga esta noche, para que no olvides que nadie te ama tanto como yo lo hago.- me susurra mientras sigue esparciendo besos por la base de mi cuello. Acto seguido, comienza a jugar con el elastico de mis braguitas, por lo que me olvido de respirar por un  momento y solo me concentro en su tacto...
Me doy la vuelta, y lo arrastro conmigo hacia abajo, agarrándolo de la cinturilla del pantalon(gracias a dios que en este siglo todavia no existia la bragueta), y lo atraigo para que quedemos uno encima del otro. Nos seguimos besando, hasta que desliza la mano justo entre la abertura de mis muslos, haciendo que me estremezca y arquee la espalda. Me quito en un nanosegundo el dichoso sujetador, por lo que la cara de Hunter es un poema, y no pestañea hasta que me muevo y estamos piel con piel, y esa es la mejor sensación que pude experimentar. Justo cuando se hecha encima mía, tan solo con los calzoncillos puestos, y me agarra de los muslos para estar más cerca de él, llaman a la puerta y nos cortan el rollo.
-Mara, ¿sigues despierta? Soy Marcus, solo quería decirte que mañana no vais a practicar con la magia, sino que teneis que pelear. Yo me encargaré de enseñarte a pegar duro.-me dice.
-Bien, gracias hasta mañana.- le digo mientras le tapo la boca a Hunter que se esta riendo muchísimo. 
-PFFF... ya sabia que era demasiado raro que acabaramos lo que dejamos empezado el otro dia.- me dice, mientras comienzo a reirme, y su cabeza cae sobre mi pecho, y nos quedamos dormidos, yo en sus brazos y él practicamente encima de mi cuerpo, tapandonos con las sabanas y agarrandome como si tuviese miedo de que me escape. 






No hay comentarios:

Publicar un comentario